La química inorgánica se encarga del estudio integrado de la
formación, composición, estructura y reacciones químicas de los elementos y compuestos
inorgánicos (por ejemplo, ácido sulfúrico o carbonato cálcico); es decir, los
que no poseen enlaces carbono-hidrógeno, porque éstos pertenecen al campo de la
química orgánica.
Antiguamente se definía como la química de la materia
inorgánica, pero quedó obsoleta al desecharse la hipótesis de la fuerza vital,
característica que se suponía propia de la materia viva que no podía ser creada
y permitía la creación de las moléculas orgánicas.
CAMPO DE TRABAJO.
El nombre tiene su origen en la época en la que todos los
compuestos del carbono se obtenían de seres vivos; de ahí la química del
carbono se denomina química orgánica. La química de compuestos sin carbono,
fue, por ende, llamada química inorgánica. Actualmente, se obtienen compuestos
orgánicos en el laboratorio, de forma que la separación es artificial. Algunas
de las sustancias con carbono que entran en el campo de la química inorgánica
se incluye en uno de estos:
- grafito, diamante (fulereno, grafeno y nanotubos se consideran más bien orgánicos).
- carbonatos y bicarbonatos.
- carburo.
Se denomina compuesto químico inorgánico a todos aquellos
compuestos que están formados por distintos elementos, pero en los que su
componente principal no siempre es el carbono, siendo el agua el más abundante.
En los compuestos inorgánicos se podría decir que participan casi la totalidad
de elementos conocidos.
Mientras que un compuesto orgánico se forma de manera
natural tanto en animales como en vegetales, uno inorgánico se forma de manera
ordinaria por la acción de varios fenómenos físicos y químicos: electrolisis,
fusión, etc. También podrían considerarse agentes de la creación de estas
sustancias a la energía solar, el agua, el oxígeno.
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